Sumergete en tu propio corazón

miércoles, 23 de marzo de 2016

Nublado~

A veces los días nublados nos traen nostalgia, recuerdos, personas.

Me gusta la nostalgia, es un sentimiento bonito, me parece atractivo.
A veces todos necesitamos una buena taza de [inserte aquí cualquier bebida cliente] y sentarnos o pasear bajo un cielo grisáceo, bajo un cielo que proporciona incertidumbre.
"Cuándo lloverá?".

Porque esa simple pregunta es más compleja de lo que parece. Puede ser en ese  momento en el que te asolan los pensamientos, los recuerdos y las personas.

Y entonces comienza a llover.

Soy una persona a la que le gusta recordar mucho. A veces es muy doloroso, pero agradezco los buenos recuerdos.

Hoy estoy en un día nublado. Me sienta bien, me gusta.

Es sólo que me pregunto que porque en esos días en los que se te vienen personas a la cabeza, personas a las que echas irremediablemente de menos y por mucho que quieras no puedes volver a ver, o a besar, o ni tan siquiera poder decirles que les echas de  menos. Porque simplemente se han ido.
Y porque a personas que si puedes ver, tocar o besar, no se hace.
Digo que le echo menos a escondidas o le mando mensajes para desahogar la pena de su marcha y continuar viviendo casi como si tampoco pudiera acercarme a esa persona.
Y nunca lo sabrá, como aquellas personas que se fueron para siempre sin remedio alguno.

domingo, 20 de marzo de 2016

Susurro

Escucho sus susurros por todas partes.

Siento que me llama, que me busca...pero nunca llegamos a encontrarnos.

Es como si de pronto, ese pañuelo que decimos que es el mundo, no fuese cierto.
Porque tengo la sensación de que aunque veamos la misma luna, estamos en distintas dimensiones.

martes, 8 de marzo de 2016

Chispas & Fuego

Tiene que haber poetas en el mundo.
Artistas que utilizan como instrumento un lápiz, una pluma o un bolígrafo.
Personas que necesitan expresar en el día o en la noche sensaciones y emociones que no pueden decir con la voz, cosas tan íntimas o profundas que sólo producen chispas y fuego al plasmarlas en un papel.



Tú produces chispas en mi piel, cada vez que me rozas con  la yema de tus dedos recorriendo  cada parte de mi cuerpo.
Fuego, al besarte, como si fuera lo único para lo que he nacido, para morir en tus labios, que me buscan y me llaman para completarse al fin.

Y nos envolvemos en llamas cuando simplemente nos miramos, porque no he conocido mirada capaz de encenderme como la tuya lo hace.






"Que extraño ver la luz que alumbra
a los mortales apagarse día a día,
saber que sus brillantes almas son yesca,
y que el viento encontrará su propio guía.
Ojala pudiera prestarles mi fuego.
¿Qué presagia tu parpadeo?"