Sumergete en tu propio corazón

domingo, 25 de octubre de 2015

Frío

Llega el frío.

Demasiado frío.

Hacía tiempo que no lo notaba entremeterse en cada recoveco de mi cuerpo. 
Me cuesta respirar, el viento gélido me congela por dentro, dejándome morir  y a la vez  me siento más viva que nunca.
 Cuando me estremezco, recuerdo como tu llama me arropaba, como me recostaba en la cama a tu lado y te restregaba  cada parte congelada de mi cuerpo.
Tu accedías de buena gana, por supuesto.Tus caricias, tus besos, tus palabras, conseguían hacerme entrar en calor, aunque solo fuese por un momento.

Llegó un día en el que estabas tan frío como yo.

Te robé tu llama, ni siquiera me dí cuenta,a veces pienso si tu lo notabas y aún así me dejabas hacer porque me querías demasiado para que me congelara del todo.

Ni siquiera puedo llorar, mis lágrimas ya no salen.

Oigo a mi cuerpo, a mi alma. Tiemblan.

La escarcha empieza a formarse sobre ellos.

Y yo, yo solo dejo que el frío entre más y más.

Es mejor.

Ya no importará.


El recuerdo de tu calor, de tu pasión detiene el proceso de algo inevitable.

miércoles, 21 de octubre de 2015

La triste historia de su sonrisa.

Ella sonrió.
Él la siguió.
Se aferró a su alegría y entusiasmo.
Cuando ella hacia amago de apagar su sonrisa, él luchaba por mantenerla a flote con besos desmedidos, caricias insinuantes y promesas de un futuro a su lado. 
Ella sin poder resistirse, sonreía con más intensidad.

Un día, el cielo se torno gris y la lluvia amenazaba con apagar la llama de ella y aunque ella se esforzó por mantener su luz, el agua la apagó sin miramiento alguno.

Ella  lloraba y él con ella.

Él que vio apagarse aquella sonrisa que tanto dolor guardaba.
A medida que su sonrisa murió, él murió con ella. 



Todos estamos buscando a alguien que nos de calor cuando la lluvia empape nuestra ropa. 
Eso es todo lo que sé.
Pero si encuentras una mano que sostener cuando llega la noche, que este ahí cuando seas viejo y estés asustado.
Y si encuentras a alguien que te ame con las luces encendidas.
Has encontrado a quien amas.
Entonces mantenlo cerca, porque el amor viene rápido y luego se va despacio.
Y ten cuidado cariño, porque justo aquello que amas, puede ser aquello que te destruya.
Lo sabes.
Si encuentras a alguien que te ame como yo lo hago 
Has encontrado a quien amas... 




Asesinos

Hay infinitas formas de asesinar a alguien.
No es necesario que sea con una paliza, una navaja, una pistola o un veneno.
Se puede matar a alguien con palabras, con actos, con gestos. Sí, tal vez esa persona siga en pie o su corazón siga latiendo, pero una parte de si mismo ha muerto.
El mundo parece girar así ahora. Hemos creado un bucle en el que dañamos gravemente porque nos han herido a nosotros.
Sinceramente, es penoso.

Hay personas que se dan cuenta de esto y quieren cambiarlo.
No quieren asesinar, ni quieren ser asesinadas.

Buscan gestos sencillos, sonrisas sinceras, de esas que guardan un gran dolor sin odio.

Aún así, sin pensarlo, sin tan siquiera tener en cuenta cuanto daño hemos podido causar a alguien, necesitamos sentirnos perdonados. 
Necesitamos no sentir rabia, angustia, pena u odio.

 También podemos decantarnos por ser asesinos sin más. 
Hacer promesas vacías, sonreír  teniendo el puñal preparado en la espalda.

Porque una vez que nos han dañado nos resulta difícil pensar  que es imposible que alguien nos mire, nos piense y nos sienta con pureza, una pureza de que sabes que esa persona va a estar siempre en tu vida.