Sumergete en tu propio corazón

domingo, 25 de octubre de 2015

Frío

Llega el frío.

Demasiado frío.

Hacía tiempo que no lo notaba entremeterse en cada recoveco de mi cuerpo. 
Me cuesta respirar, el viento gélido me congela por dentro, dejándome morir  y a la vez  me siento más viva que nunca.
 Cuando me estremezco, recuerdo como tu llama me arropaba, como me recostaba en la cama a tu lado y te restregaba  cada parte congelada de mi cuerpo.
Tu accedías de buena gana, por supuesto.Tus caricias, tus besos, tus palabras, conseguían hacerme entrar en calor, aunque solo fuese por un momento.

Llegó un día en el que estabas tan frío como yo.

Te robé tu llama, ni siquiera me dí cuenta,a veces pienso si tu lo notabas y aún así me dejabas hacer porque me querías demasiado para que me congelara del todo.

Ni siquiera puedo llorar, mis lágrimas ya no salen.

Oigo a mi cuerpo, a mi alma. Tiemblan.

La escarcha empieza a formarse sobre ellos.

Y yo, yo solo dejo que el frío entre más y más.

Es mejor.

Ya no importará.


El recuerdo de tu calor, de tu pasión detiene el proceso de algo inevitable.

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