Sumergete en tu propio corazón

sábado, 4 de diciembre de 2010

Amor,historia para el concurso

¿Qué era la navidad?,todos los años me preguntaba lo mismo y nunca obtenía mi preciada respuesta.Cuando le había cuestionado mi duda a las monjas del orfanato simplemente me miraban con lástima luego me decían que era la llegada de Jesús al mundo.Yo sabía toda la historia de ese tipo,parecía un super heroe con un final bastante trágico.
Lo peor era que sentía que esa no era la respuesta que esperaba,tenía que ser algo más,si no ¿por qué tantas luces, por qué los niños eran fan felices?.Al mirar por la ventana en estas fechas me dolía verlos así,agarrados de las manos de sus padres sonriendoles .Yo no tenía nada de eso,aunque ahora lo que sí tenía era la oportunidad de obtener la solución a mi problema interior.
Había una nueva chica en el orfanato,se refugió aquí ayer por el mal temporal,sospechaba que se quedaría aquí bastante tiempo y luego se marcharía sin dejar rastro,siempre ocurría la misma historia.
Salí con precaución de mi cuarto, el suyo estaba al lado así que si me daba prisa no me pillarían,camine de puntillas por el pasillo,se escuchaba la suave respiración de mis compañeras, estas paredes parecían de papel.Encontre la habitación rapídamente, era la única que no estaba habitada hasta ahora.Entré sigilosamente, estaría dormida ya pues estaba totalmente a oscuras, me acerqué con cuidado a la mesita y encendí la luz.
Al girarme unos ojos azules como el mar me miraban fijamente.Me asusté pero no grité se me había secado la garganta y solamente me quede paralizado.Ella noto mi miedo nada más ver mi extraña tensión.Sonrió para que me relajará y lo consiguió,tenía la sonrisa más bonita que había visto en mi vida.Yo también sonreí,sentí un calor de pronto invadiendome por dentro y me relaje totalmente.Observé a la muchacha desconocida,su pelo negro azabache estaba esparcido por toda la cama,era muy hermosa con su piel pálida, y a pesar de los moratones que le cubrían los brazos.Pusé más atención,me dí cuenta de que ella no estaba bien,nada bien.Tosió y me acerqué a ella.
-¿Necesitas algo?.-Pregunté preocupado.
Volvio a sonreir y me miro a los ojos.
-No, gracías.¿Cómo te llamas corazón?.
-Luís,y tu señorita?.-Me sonrojé inmediatamente,¿qué me estaba pasando?.
-Amor.¿Querías algo de mi, pequeño?-Me cogió de la mano y yo se la apreté.
-Sí..,llevo mucho tiempo aquí,desde que tengo uso de razón,he visto muchas cosas en este orfanato,y por muy tonto que parezca siempre me he preguntado que significa la Navidad para las personas.-agaché la cabeza avergonzado,no creo que ella estuviera para resopnder tonterías así.
-Pues te diré pequeñajo que es una buena pregunta.Yo siempre he pensado que la Navida para cada persona es algo diferente.Para algunos un acto religioso,para otros una forma de ganar dinero rapídamente…
-¿Qué es para ti? – la interrumpí.
-Para mí será el aniversario de la muerte de mi madre y el día en el que descubrí que mi padre no era tan bueno,aunque no siempre era así – prosigió tomando aire profundamente- antes lo veía como las fechas en las que la gente compra y consume más por el simple placer de hacerlo,fingen ser felices pero si te digo la verdad me agrada esa mentira,siempre me acordaré de cuando me daban los regalos al fuego de la chimenea toda mi familia reunida,sin gritos ni golpes,simplemente disfrutando los unos de los otros…-Comenzó a llorar desconsoladamente por aquello que había perdido y yo lloré con ella por lo que jamás tendría.
Acabamos tumbados en la cama hablando de todo,ella me contaba historias del colegio y yo del orfanato,me sentía extrañamente atado a Amor,tal vez por como era,hacía honor a su nombre,me sentía realmente querido por alguien.Pasaron horas y horas y comencé a notar mi cansancio,ella también lo noto sonrió y me beso la frente.De mis ojos escapó una lágrima,jamás nadie me trató como ella.Dejé que el sueño me arropara y aun puedo escuchar su voz cuando me susurro al oído.
-Eres realmente especial Luís,La Navidad es amor,unión,al menos para mí,asi que feliz Navidad pequeño.- Abrí los ojos una vez más,la ví inclinada sobre mí,sonreía y tenía en las manos una cadena plateada que colgó en mi cuello,tenía la forma de una estrella,la apreté con fuerza antes de caer dormido.
No recuerdo nada más de ella,tampoco tuvé oportunidad de saber más,al despertarme ya no estaba conmigo,las monjas me dijerón que se había ido pero no a donde,yo sabía la verdad que ellas me ocultaban,Amor había muerto.
Lloré durante meses,la eche de menos cada día pero en mi memoría siempre quedó esa noche y sus regalos,me demostró que por mucho mal que haya siempre hay corazones que consiguen seguir amando.

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