Sumergete en tu propio corazón

martes, 8 de diciembre de 2015

Rencor.

Rencor, que palabra tan cruel.
Tristemente todo el mundo la ha sentido en algún momento de su vida.
Para mi el rencor, es el dolor que te causa una persona que quieres con alguna acción o palabra y recuerdas  ese momento con rabia y dolor.
Y he de admitir que he sentido rencor, aunque no me considero una persona rencorosa hoy día, porque he aprendido muchas cosas de las personas que me hicieron sentirme así.

Hay una persona muy cercana a mi por la que se podría decir que sentí rencor casi desde que tome consciencia de mi misma.
Hace tiempo que dejé de sentirme así porque simplemente no merecía la pena.

Y hace poco que comenzamos de cero.
Hace poco que me dí cuenta de lo orgullosa que estaba de esa persona por todo lo que ha logrado y por todo lo que esta logrando.
Y lo malo, he de admitir que es humano, que ya no me da miedo, porque tenemos un carácter fuerte y ya no me bloqueo, lo saco, porque solo así seremos iguales.

Y me he dado cuenta de que en muchos aspectos le entiendo.

Qué le quiero y que sé que pase lo que pase siempre vamos a estar ahí el uno para el otro.

Todos tenemos que aprender a saber administrar el rencor, es normal sentirlo cuando alguien nos importa.
Un día pensamos en ese momento, ese que nos hacía tanto daño y sabremos que esta ahí, porque siempre lo podremos recordar, pero ya no habrá pinchazos, ni rabia, ni dolor.
Solo será un recuerdo más.
Porque siempre alguien nos ha podido hacer sentir así, un amor perdido, un amigo, un padre, un hermano e incluso una persona que ha sido una mota de polvo en nuestra vida.

Estoy orgullosa de poder  pensar (a pesar de lo que me hayan podido hacer), que he podido perdonar eso, coger aire y sentirme libre por completo.

Sentirme capaz de decir con el corazón limpio:

Te perdono, Te quiero y yo también Lo siento.







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